martes, 14 de octubre de 2014

Sulbutiamina (Arcalion) y Trastorno Bipolar

La sulbutiamina es un derivado de la tiamina (vitamina B1) usado como antiasténico y “revitalizante”
(las comillas van por la ambigüedad del concepto), afirmándose que mejora la memoria y aumenta la resistencia física e intelectual. Se plantea el uso para el tratamiento de la “astenia funcional” (datos del Farmanuario 2012). En Uruguay se comercializa con la marca Arcalion.
La molécula es muy liposoluble, llega fácilmente al cerebro (ver una revisión en: Van Reeth 1999)  y no se sabe mucho más. No tiene propiedades psicoestimulantes ni efectos antidepresivos, pero podria tener un rol en la facilitación de la rehabilitación funcional en la depresión (Loo 2000). A nivel cerebral parecería disminuir la dopamina a nivel del córtex prefrontal y otros cambios (Trovero 2000). Se plantea un efecto modulatorio en la transmisión glutamatérgica y dopaminérgica en el córtex prefrontal (en este contexto podría afectar el mecanismo de acción de los antipsicóticos). No aparecen (hasta donde se) interacciones farmacológicas significativas con psicofármacos.
La deficiencia de tiamina está asociada a trastornos en la memoria y trastornos cognitivos. La sulbutiamina podría mejorar la memoria (en ratones) por un mecanismo mediado por un aumento en la actividad colinérgica hipocampal (Micheau 1985).  En monos, muestra acción en los mecanismos de regulación de ciclos sueño-vigilia (Balzamo 1982). En humanos, el uso crónico mejora la memoria en algunos tipos de tareas vinculadas a reconocimiento de objetos (Bizot, 2005)
A pesar de no tener un perfil de fármaco adictivo, parece ser que algunas personas lo toman con asiduidad con un patrón que podría, en algunos casos, considerarse de tipo abuso (lo mismo que otros preparados vitamínicos).
Un paciente portador de Trastorno Bipolar me pregunta si lo puede tomar. La respuesta fue un “no se, espere que averiguo”.
Una búsqueda rápida de Google Académico de Sulbutiamine + Bipolar Disorder arroja algunos resultados interesantes:
  • En el World Journal of Biological Psychiatry del 2006 aparece un reporte de caso (texto completo) de un paciente con Trastorno Bipolar y “adicción” a sulbutiamina. Se plantea un consumo perjudicial por una necesidad de aumentar la dosis del fármaco. El principal punto del artículo es la falta de información acerca del fármaco y su potencial de abuso. Dado que la sensación de pérdida de energía es un síntoma depresivo frecuente, puede darse que sea confundido con una “astenia funcional” y se termine indicando vitaminas o similares. En el reporte de caso mencionado, el paciente termina con un episodio hipomaníaco luego de un período de abuso del fármaco (ingesta de 2 g /día)  con normalización del humor en un mes luego de retirar el fármaco y usar estabilizadores.
  • En el Turkiye Klinikleri Journal of Medical Sciences de 2011 aparece otro reporte de caso de crisis maníaco posiblemente asociada a sulbutiamina (abstract con acceso a texto completo).
En suma: no hay muchos datos con respecto al uso de sulbutiamina en el Trastorno Bipolar. Los pocos datos que hay, en un balance costo-beneficio, sugieren que no es prudente usar el fármaco en este contexto.
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